Desde que la nena se comió el riego por goteo, la huerta ha ido de mal en peor a pesar de mis riegos diarios. El otro día vino mi cuñada y me explicó cómo hacer “alcorques“, así que hemos pasado unos días haciendo agujeritos alrededor de los tomates, pimientos, berenjenas… y ya que estábamos se los hemos hecho a casi todas las plantas. En algunas, la mejoría ha sido inmediata, como los hibiscos que ya echan alguna que otra flor.
También las fresas y los pimientos tienen una pinta bastante mejor, ya no están lacios (no podía creerme que siempre estuvieran tan pochos con la de agua que les daba. Ahora riego con regadera, planta por planta. Aquí la tierra es arcillosa y se pone dura como el cemento.
Algunas de las crasas, que estaban muy pegadas entre sí las he trasplantado a macetas con la esperanza de que se peguen.
Los esquejes de verdolaga que me dió la vecina parece que han pegado bien, tanto los que puse en agua (a los 2 o 3 días tenían raíces y los transplanté) como los que metí directamente en tierra. Bueno, ya sabemos que sí se pegan que pensábamos que no.
A ver si esta tarde tengo tiempo y añado abono líquido (guano) al riego de las plantas, parece que les gusta.











