La verdad es que el jardín da para mucho, con paciencia, se puede uno hartar de hacer fotos. Lo malo suele ser que cuando ves “la foto” normalmente te pilla azada en mano, llena de barro y con la cámara dentro de la casa. Tengo que acostumbrarme a salir al jardín cámara en ristre.
Ayer fue uno de esos casos, salí al jardín y ví a un gato bebiendo del estanque y la perra allí a un metro escaso. Los dos se miraban el uno al otro con desconfianza. Entré por la cámara pero al verme la perra se movió y perdí la foto. Al menos tengo al gato.

Un visitante sediento
También tenemos salamanquesas, no les hemos hecho nidos, pero están encantadas, detrás del jazmín del patio, en los geranios de la terraza, en la esquina de la huerta…
En el estanque tenemos a la la tortuga, Margarita, que jamás se deja de ver desde que desapareció su hermana allá por el mes de Junio (probablemente en boca de artista). Desde entonces ha crecido mucho, pero sólo la he visto una vez, de noche y porque se despistó. Pensaba que había corrido la misma suerte que su hermana así, que me puse encantada de verla y ahora sé que no hace falta echarle comida, ella misma se busca la vida.
PD: Ya he quitado los remos de detrás del estanque











